gracia 1

La voluntad de Dios es que nos acerquemos a Él para que Su gracia repose en nuestras vidas y poder abundar en ella.

Resulta que, cuando el sistema de agua no es constante en la casa, procedemos a almacenarla. Es muy difícil tener una necesidad que requiera agua y al abrir el grifo no haya disponible.

Del mismo modo, la gracia es un suministro que procede de Dios. Esta se utiliza constantemente y tiende a escasear si no la buscamos diariamente.

 “Por tanto, acerquémonos con confianza al trono de la gracia para que recibamos misericordia, y hallemos gracia para la ayuda oportuna” (Hebreos 4:16).

La gracia se define como el favor gratis e inmerecido de Dios para con las personas. Esta se basa en la actitud de Dios a través de sus actos de amor, misericordia y bondad para con aquellos que no somos dignos. El sacrificio de Cristo es la revelación máxima de la gracia divina. Los creyentes podemos experimentar la gracia de Dios en la salvación, santificación, servicio y debilidad. Dios ha capacitado a sus hijos para expresar a otros la verdadera gracia.

Cuando nos acercamos diariamente a la presencia de Dios podemos encontrar la gracia que necesitamos para el momento difícil. De esta forma mostramos la gracia de Dios que se refleja en la bondad, misericordia, compasión y buena voluntad para con otras personas. Teniendo como resultado gratitud, buena impresión y el que Dios sea glorificado.

¿Te estás acercando diariamente a Dios en busca de gracia? ¿Estás mostrando la gracia que has recibido de Dios a otras personas, especialmente a las personas que son difíciles de soportar?

Lecturas para esta semana:

1 Corintios 15:10

2 Corintios 8:7

Hechos 20:24

2 Corintios 12:9