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En el Salmo 17:8 vemos que el salmista reconoce que Dios cuida a su pueblo. Al utilizar la imagen de “la niña de los ojos de Dios” o la pupila, revela que el salmista suplicaba la atención personal y cuidadosa del Señor. El comentarista Matthew Henry comenta sobre esto: “Los hombres protegen como pueden (y para eso nos ha provisto Dios con la barrera de los párpados) las pupilas de sus ojos, pues si ellas se dañan sobreviene la ceguera”.

Por otro lado el salmista describe la protección de Dios como “esconderse bajo la sombra de sus alas”. Del mismo modo en que en el reino animal las aves cuidan a sus polluelos de los peligros así mismo Dios cuida de su pueblo de forma amorosa (Sal. 36:8; 57:2; 61:5; 63:8; 91:4. V. también Deut. 32:11).

El hombre protege como puede, pero Dios cuida y protege de manera sobrenatural a su pueblo.

 

Referencias:

Carro, Daniel et al., Comentario bı́blico mundo hispano: Salmos, 1. ed. (El Paso, TX: Editorial Mundo Hispano, 1993–), Sal 17.6–9.

Henry, Matthew y Francisco Lacueva. Comentario Bı́blico de Matthew Henry (08224 TERRASSA (Barcelona): Editorial CLIE, 1999), 5

Lockman Foundation, Santa Biblia: la Biblia de las Américas: con referencias y notas, electronic ed. (La Habra, CA: Editorial Fundación, Casa Editorial para La Fundación Bíblica Lockman, 1998), Sal 17.8.

Pagán, Samuel. Comentario De Los Salmos (Miami, FL: Editorial Patmos, 2007), 180.

Walvoord, John F. y Roy B. Zuck, El conocimiento bíblico, un comentario expositivo: Antiguo Testamento, tomo 4: Job-Cantar de los Cantares (Puebla, México: Ediciones Las Américas, A.C., 2000), 131.