“El Señor es mi porción – dice mi alma – por eso en Él espero”- Lamentaciones 3:24[1]

Aunque el sufrimiento había llegado al máximo, Jeremías desde su alma afirma que su única porción verdadera se encuentra en Dios. No puede hacer nada mejor que solamente esperar en Él. Puede notarse la fe creciente del profeta al decir que el Señor es bueno. Muchas veces en el fondo de nuestro corazón sabemos que Dios es bueno pero lo olvidamos, hasta el momento en que Dios, a través de su gracia hace que aflore en nuestra conciencia. Sin embargo, el meditar en las promesas de Dios puede salvarnos de la desesperación. Dios es, y siempre será, el Todosuficiente para Su pueblo, por lo que bien puede Su pueblo depender entera y únicamente de Él (v. 24): «Mi porción es Jehová, dice mi alma». Esto es: (A) «Aun cuando he perdido todo lo que tenía en este mundo, libertad, sustento y casi la vida misma, todavía no he perdido mi interés en Dios». (B) «Mientras tenga interés en Dios, con eso tengo bastante; tengo lo que es suficiente para contrapesar todas mis aflicciones y dar por ganancia todas mis pérdidas». (C) «Esto es lo que sirve de sostén a mi esperanza (v. 24b): “por eso espero en Él”; en Él me apoyaré cuando todos los demás apoyos me fallen».[2]

Referencias:

[1] Lockman Foundation, Santa Biblia: la Biblia de las Américas: con referencias y notas, electronic ed. (La Habra, CA: Editorial Fundación, Casa Editorial para La Fundación Bíblica Lockman, 1998), Lm 3.24.

[2] Matthew Henry y Francisco Lacueva, Comentario Bı́blico de Matthew Henry (08224 TERRASSA (Barcelona): Editorial CLIE, 1999), 893.