hogar terrenalEl matrimonio se basa en la maravilla del evangelio de la cruz de Cristo, y es por esto que necesitamos la ayuda del Espíritu Santo. Al hombre natural le es imposible comprender este significado (1 Corintios 2:14). La gran verdad es que el matrimonio es obra de Dios y representación de Dios (Piper 2009, 13). Resulta en la representación de Dios porque Cristo ha hecho un nuevo pacto entre Dios y su pueblo que es el de perdonar, justificar y glorificar a los que creen en Él. Pablo cita Génesis 2:24 y lo ilustra a través de la unión de Cristo con la iglesia (Efesios 5:31-32). Así que en 1 Corintios 6:16-17 Pablo habla de “un solo espíritu” equiparando esta frase al ser “un solo cuerpo”. Es por esto que la unión de Cristo con una prostituta es imposible porque una prostituta no se casa con cada hombre con el que ha tenido sexo. Piper aclara el concepto de la prostitución como la explotación de los privilegios del matrimonio (14).

Por lo tanto, el permanecer casados no se trata de permanecer enamorados, sino que se trata de guardar el compromiso (15). El compromiso se guarda cuando se perdona y se pasa por alto la transgresión así como Cristo lo hizo por nosotros. Es un acto de gracia que nos corresponde dar, porque por gracia hemos recibido el perdón de Dios. No se trata de que no hayan de haber defectos ni problemas dentro del matrimonio. Sino que se pone en práctica el amor del pacto para cubrir multitud de pecados y fallas. Así pues, ambos pueden estar libres de vergüenza, no por ser perfectos, sino porque no teme que su amante lo condene o avergüence debido a su pecado. Del mismo modo en que la justificación crea paz para con Dios a pesar de nuestro pecado.

Cuando hacemos un recorrido por Génesis 2 vemos que Adán y Eva no tenían que poner en práctica su amor de pacto porque el pecado no había entrado al mundo. Sin embargo dentro del diseño de Dios sí estaba el practicar el amor del pacto más adelante. Una vez el pecado entró al mundo, Adán y Eva intentaron cubrir su vergüenza ya que se había disuelto el fundamento del amor fiel al pacto no teniendo ya más la seguridad del matrimonio que todo lo cree (19). Una vez se abrieron los ojos, el pacto de amor se rompió y el fundamento de su compromiso se desplomó. Ambos sienten vergüenza de su pareja porque ya no son de fiar porque han elegido ser independientes de Dios en sus decisiones, poniéndose en el centro y como consecuencia egoístas. Dejando de ser humildes y sumisos a Dios, reflejaron hipocresía a consecuencia de su rebeldía. Su hipocresía se hizo latente al tratar de cubrir su vergüenza con hojas.

Dios en su misericordia los vistió con pieles para darles a entender que no son lo que eran ni tampoco lo que deberían ser (21). Al cubrir Dios al ser humano nos deja saber la necesidad de confesar el pecado y de no ocultarlo. Piper lo aclara de la siguiente forma: Dios decreta ropa para que se testifique de la gloria que hemos perdido, y es una rebelión adicional el tratar de deshacerse de ella.

Como parte del plan redentor de Dios, su misericordia apunta hacia el día en que Dios mismo resolverá el problema de nuestra vergüenza de forma final. Del mismo modo, que en un principio hubo derramamiento de sangre de animales para elaborar las pieles, más adelante Dios lo hará con la sangre de Su Hijo, con la vestidura de justicia y el resplandor de su gracia (Gal 3:27; Fil 3:21). Las vestimentas nos indican lo que no deberíamos ser, lo que somos y lo que seremos. Testifican de forma clara la separación entre Dios y el hombre, pero del mismo modo testifica la intención de Dios de restaurar la relación rota. Así que el problema de orgullo, egoísmo y vergüenza entre el hombre y la mujer se resuelve mediante el nuevo pacto de sangre de Cristo. De esta forma vemos la provisión de Dios mediante el pacto matrimonial como una representación de la misericordia fiel al pacto. El matrimonio existe para demostrar el misericordioso amor fiel al pacto de Cristo y la fidelidad de su novia.

Referencias:

Piper, J. (2009). Pacto Matrimonial: Perspectiva Temporal y Eterna. Carol Stream, IL: Tyndale House Publisher.

Esposa de José Juan, madre de tres chicas jóvenes e hija de Dios que necesita recordar el gozo, propósito, contentamiento y plenitud que podemos tener en Cristo no importando las circunstancias.