“El Señor es un refugio para los oprimidos, un lugar seguro en tiempos difíciles.” – Salmo 9:9 (NTV)

La palabra miśgoḇ que se usa dos veces en el v. 9 y que se traduce como “refugio”, sugiere seguridad y protección en un lugar alto de refugio. Miśgoḇ, que es una de las varias palabras que se usan en los Salmos para hablar de la seguridad y amparo que Dios nos da, se traduce “fortaleza” en Salmos 18:2; 144:2; “refugio” en 46:7, 11; 48:3; 59:17; 62:2, 6; 94:22, “defensa” en 59:9 y “amparo” en 59:16. Otra palabra hebrea que se traduce como “refugio” es maḥseh, “protección del peligro”. Se traduce en 14:6 como “esperanza” en 73:28; 91:2, 9; como “amparo” en 46:1; “refugio” en 61:3; 62:7–8; 71:7. Otra palabra que se traduce “refugio” en los Salmos, es mānôs (“lugar para ir a refugiarse”; 59:16; 142:5).²

Así pues, la gracia especial de Dios para su pueblo es de una especial protección. Cuando sus hijos son afligidos, ignorados o atropellados por los enemigos, Dios mismo sale en defensa de ellos. Dios es ese lugar alto y fuerte que sirve de refugio, protección, apoyo, fortaleza, y seguridad para el oprimido, en especial en el tiempo de angustia.

Salmo 9:9

Referencias:

 

1 Daniel Carro et al., Comentario bı́blico mundo hispano: Salmos, 1. ed. (El Paso, TX: Editorial Mundo Hispano, 1993–), 86.

2 John F. Walvoord y Roy B. Zuck, El conocimiento bíblico, un comentario expositivo: Antiguo Testamento, tomo 4: Job-Cantar de los Cantares (Puebla, México: Ediciones Las Américas, A.C., 2000), 122.

3 Matthew Henry y Francisco Lacueva, Comentario Bı́blico de Matthew Henry (08224 TERRASSA (Barcelona): Editorial CLIE, 1999), 555.

4 Samuel Pagán, Commentario De Los Salmos (Miami, FL: Editorial Patmos, 2007), 151.

Esposa de José Juan, madre de tres chicas jóvenes e hija de Dios que necesita recordar el gozo, propósito, contentamiento y plenitud que podemos tener en Cristo no importando las circunstancias.