El matrimonio es obra de Dios y una representación de Él. Tanto Marcos 10:6-9 como Efesios 5:31-32 lo dejan claro al citar Génesis 2:24 como la base del matrimonio. Así pues, el matrimonio existe para mostrar claramente el amor fiel al pacto entre Jesús y la Iglesia. Como representación de la gracia de Dios, el matrimonio tiene el propósito de manifestar el nuevo pacto de Cristo con su Iglesia. De este modo el matrimonio fundamentado en Cristo puede demostrar la dependencia del perdón, la justificación y la gracia prometida de Dios volcada hacia su cónyuge (Piper 2009, 28-29).

Esto me lleva a pensar que si es así, entonces deberíamos vivir a cada instante demostrando el perdón, la justificación y la gracia hacia nuestro prójimo, tal como lo menciona Colosenses 2:13-15; 3:12-19. Sin embargo, para aquellos que a los que se les hace difícil el perdonar, cabe hacer una pregunta: ¿a quién le pertenecía los pecados clavados en la cruz? Eran los míos y los de todos aquellos que iban camino a la perdición por no poder salvarse a sí mismos. ¿Quién tomó nuestro lugar? Jesús, aunque era inocente de pecado. De esta manera Dios condenó mi pecado en Jesús y ahora puedo ser justificada junto con aquellos que confiaron solo en Cristo (Romanos 8:3). Por lo tanto la justificación va más allá del perdón, porque ya Dios nos perdonó y nos declara justos por medio de Cristo (31).

Del mismo modo que Dios nos perdonó, debemos perdonar a nuestro cónyuge. En otras palabras, es perdonar como hemos sido perdonados por Dios. Es ser comprensivo tal y como Cristo es comprensivo con nosotros. Según haya sido la medida de gracia de Dios hacia con usted, usted debe hacerlo para con su cónyuge.

En fin, según la gracia que Dios nos ha demostrado, debemos nosotros exteriorizarlo para con los de afuera en el perdón y la justificación. Esto no inhibe los problemas y los recuerdos, pero puede exhibir la gloria de Dios cuando confiamos en Él en el momento difícil.

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Referencias:

Piper, J. (2009). Pacto Matrimonial: Perspectiva Temporal y Eterna. Carol Stream, IL: Tyndale House Publisher.